Del tronco a la tabla
Los troncos de bambú se sierran en forma longitudinal para obtener las tablas. La corteza exterior de color verde del bambú se elimina con una aplanadora especial. Para eliminar los azúcares y conseguir el color marrón caramelo que caracteriza el bambú, las tablas se hierven al vapor y, una vez secas, se vuelven a aplanar.







